El día 16 de marzo se cumplirá un año desde el día que Flor fue vista por ultima vez.
Ese día ninguno de nosotros, imaginaba lo que iba a suceder.
Que haya pasado un año y que nunca más la hayamos vuelto a ver nos llena de dolor y de bronca.
Cada uno de nosotros, sus amigos, compañeros y familiares, ya no somos los mismos, sentimos ante la injusticia de lo que hoy es irreparable una terrible frustración y una pérdida de confianza hacia nuestras instituciones, que son las encargadas de protegernos como ciudadanos.
Flor hasta el momento de su desaparición, era una chica como cualquiera de este país, con sueños e ilusiones, con unas formidables ganas de vivir, de aprender, de crecer y de ayudar a los demás, una persona solidaria y comprometida con sus compañeros y con la sociedad, un ejemplo de lo que debe ser un ser humano, sensible y aguerrido al mismo tiempo.
Todo ese potencial se esfumó, desapareció, quedó en la nada hoy, por el desinterés y la aparente complicidad de las autoridades que, cuando se refiere a personas, no accionan con la debida actitud y celeridad que no les falta cuando tienen que descubrir y detener a los responsables de un robo millonario, que demuestran una vez más que en este país es más importante el dinero que los ciudadanos.
El robo del banco Río de Acassuso nos hizo ver que toda la tecnología, la inteligencia policial y la capacidad de los jueces alcanza niveles de excelencia cuando se trata de dinero robado, excelencia que ante la desaparición de Florencia y de cientos de chicos en todo el país brilla... por su ausencia.
Luego, como en los tiempos más aciagos del país, se buscó culpabilizar a la víctima, a la familia y a su grupo de amigos y compañeros, quienes accedieron a todo requerimiento para dar con el paradero de Florencia. Pero esto no hecho luces sobre el caso, no era allí donde había que buscar.
Los amigos y familiares aseguramos desde un principio que Flor no planeó irse, que no se fue por propia voluntad, sin embargo, la justicia empezó por desconfiar de la víctima.
De esta forma, ha pasado un año y no hay resultados de ningún tipo, ni siquiera un indicio que nos permita saber que ha pasado con ella.
Sabemos que hay un teléfono al cual llamaba permanentemente en los últimos días y no se correspondía con ningún integrante de su entorno conocido. El titular de este teléfono nunca fue llamado a testificar, a pesar de que desde el principio de la investigación, en Abril del 2005, lo venimos reclamando.
¿La justicia consideró poco importante la relación de este individuo con Florencia? Hoy ante nuestra insistencia, se lo ha buscado para prestar testimonio y aún no lo han encontrado.
En medio de esta diferencia en cuanto la importancia del testigo, el diario Clarín el día 17 de Junio del 2005 (
http://www.clarin.com/diario/2005/06/17/sociedad/s-04815.htm), publicó una información con datos sensibles a la causa, en la que se aseguraba que Florencia se encontraba viviendo con un hombre en el interior y el caso estaba prácticamente resuelto, con la fuerza de un medio masivo, que instala en el imaginario colectivo una verdad que no es cierta y una actitud personal que desconocemos en Florencia.
Desde esa fecha, no ha habido una nueva nota que ratifique o rectifique lo allí expuesto, ignorando desde entonces la causa original, que es la desaparición de su persona, no fue recordada ni siquiera en la fecha de su cumpleaños, que es simbólico, ya que nació un 21 de septiembre, día de la primavera, y del estudiante.
Nosotros, a un año de la desaparición de Flor, con mucho esfuerzo hemos recolectado una suma de dinero con el objeto de que sea un fondo de recompensa para quien aporte un dato fehaciente sobre su paradero; esperamos q las autoridades y responsables del caso avalen con acciones concretas esta idea, agotando todos los medios para encontrarla a ella y a los cientos de chicos que desaparecen en este país.
Este Jueves 16, amigos y familiares nos reuniremos en el La Facultad de Ciencias Econòmicas de la UBA, a las 19 hs, para mantener vivo el recuerdo de la desaparición de nuestra querida amiga, prima, sobrina, hermana e hija y hacer público el fondo de recompensa a quien nos acerque a la verdad y calme nuestro dolor e incertidumbre por el destino de la “Joven estudiante desaparecida en Palermo”.
FAMILIARES Y AMIGOS DE FLORENCIA PENNACCHI.
Para comunicarse con nosotros llamar al 155-743-2264.